Las condiciones del pájaro solitario

Pjaro_solitario“Las condiciones del pájaro solitario son cinco. La primera, que se va a lo más alto; la segunda, que no sufre compañía, aunque sea de su naturaleza; la tercera, que pone el pico al aire; la cuarta, que no tiene determinado color; la quinta, que canta suavemente.”

Estas líneas de San Juan de la Cruz (“Dichos de luz y amor”) son tan sugerentes y hermosas que las separaré del resto del post para que os sea fácil dejar de leerlo, y no contaminarlo con las analogías empresariales a las que soy tan dado.

 

Creo que de por sí son un canto a la belleza de la independencia por el desapego. Algo así como la canción del actual anuncio de Audi (una versión algo manipulada de “Ain’t got no money,I got life” de Nina Simone) aunque marcando un camino en lugar de justificar un sentimiento.

Pero San Juan de la Cruz de lo que habla es del “alma contemplativa”. El texto sigue así:

“…Las cuales ha de tener el alma contemplativa: que se ha de subir sobre las cosas transitorias, no haciendo más caso de ellas que si no fuesen; y ha de ser tan amiga de la soledad y silencio, que no sufra compañía de otra criatura; ha de poner el pico al aire del Espíritu Santo, correspondiendo a sus inspiraciones, para que, haciéndolo así, se haga más digna de su compañía; no ha de tener determinado color, no teniendo determinación en ninguna cosa, sino en lo que es voluntad de Dios; ha de cantar suavemente en la contemplación y amor de su Esposo”

Se me ocurre que también son atributos que podrían asociarse, en circunstancias ideales, al “estratega” que según Kenichi Ohmae en “La mente del estratega” era la auténtica clave del éxito de las empresas japonesas:

¿Cómo lo logran? La respuesta es sencilla. Tal vez no cuentan con un grupo de planificación estratégica, pero tienen un gran estratega de talento natural (…) estos estrategas excepcionales carecen de educación de negocios formal (…) pero tienen un conocimiento intuitivo de lo que son los elementos básicos de la estrategia. En su idiosincrasia particular, la compañía, los clientes y la competencia se conjuga en una interacción dinámica que cristaliza en un conjunto de objetivos y planes de acción.

La clave de esos procesos es su perspicacia y agudeza. Debido a que son creativos, en parte intuitivos y a menudo contrarios al status quo, los planes resultantes podrían, desde el punto de vista del analista, carecer de validez (…) Tanto en Japón como en occidente, esa raza de estrategas naturales e instintivos está en proceso de extinción, o por lo menos está siendo desplazada por planificadores estratégicos o financieros, racionales y metódicos.”

Han pasado unos 20 años desde que se escribió esto, durante los que creo que ya se impuso el imperio de los planificadores que Ohmae vaticinaba, al menos en gran empresa, y que incluso estamos empezando a asistir a su declive, a la revancha de los estrategas.

Como también señala Ohmae, ese estratega puede ser el fundador o máximo responsable de la empresa. Yo eso lo he visto claramente en algunos emprendedores que conozco que han sabido crecer sus pymes, y también es patente en algunas grandes empresas de sectores innovadores. A veces, el binomio “presidente/director general o consejero delegado” marca esa especialización entre estrategia y gestión, que son habilidades difíciles de conjugar. Quizá esto es lo que esté detrás del éxito de las “parejas de Internet” que mencionaba Martin Varsavsky, que es en sí mismo un buen ejemplo. Otras veces el estratega es una figura que acompaña, con mayor o menor formalidad o notoriedad, al empresario de éxito.

Si esa es la forma de hacer estrategia que los tiempos requieren, muchas grandes empresas tienen serios problemas para afrontarla, por el complejísimo y rígido armazón de inercias que han sido su fuerza hasta hoy. Sin embargo, las grande empresas tienen un sustituto adictivo, que es el recurso a empresas de consultoría, un subidón rápido de estrategia, jerga y benchmark para ir tirando antes de los planes o de los encuentros con inversores. Pero eso, con todo su valor, sigue siendo un parche si no alimenta una reflexión estratégica continuada.

La cuestión es, y partiendo de que no se puede deshacer todo, ¿cómo encajar en una vieja gran empresa ese estratega o pequeño equipo que marque una visión estratégica más “artística” y menos miope? Difícil, pues tiene que convivir con los procesos e intereses previos. Convertir en directivos tuyos a parte de esos mismos consultores es una tentación, pero no suele funcionar: son rápidamente romanizados y sumergidos en las redes burocráticas. Y simplemente nominar a alguien o montar un comité y dejarlo a su suerte es tan evidentemente inútil que puede calificarse de crueldad o sarcasmo.

No tengo la solución, pero se me ocurre que la implantación de esa persona o pequeño reducto estratégico en una gran empresa debe contar…con condiciones similares a las del «pájaro solitario» de San Juan de la Cruz:

  • La primera, que se va a lo más alto. Ha de subir sobre las cosas transitorias de las coyunturas y burocracias empresariales, dedicándose sólo a las tendencias e informaciones que ayuden a su encaje creativo. Para ello sus fuentes han de ser completas y variadas, para conformar un pensamiento “de alto nivel”, contemplativo, del que se deriven pautas de acción.
  • La segunda, que no sufre compañía, aunque sea de su naturaleza. El estratega o su grupo no deben prestar servicio o soporte a nadie más que al líder, que deberá evitar la tentación de marcarle otras rutinas distintas de la estrategia o que no contribuyan a ella. En la jerarquía, deben depender de él directamente. La interacción con otras áreas debe ser natural, pero siempre orientada al propósito del estratega y sin implicaciones de negocio que puedan desvirtuar la reflexión. Puede requerir recursos y condiciones diferenciadas de las del resto de la empresa. Deben existir por tanto barreras que protejan la independencia en la labor del estratega, y por supuesto, trabajar con discreción y en silencio.
  • La tercera, que pone el pico al aire. Debe existir sintonía con el líder, y corresponder a su inspiración y requisitos. Entre las numerosas vías por las que el estratega compone el entorno y las motivaciones de la empresa, su máximo responsable es la principal. Y éste debe ser consciente de que debe dedicar tiempo y atención a su estratega/estrategas. Eso respecto a ponerlo «al aire del espíritu santo», porque ese «pico al aire» también recuerda que hay que estar abierto al entorno, sus conversaciones y sus tendencias, más allá de análisis y publicaciones prefabricadas.
  • La cuarta, que no tiene determinado color. La estrategia debe evitar las ideas predeterminadas y mucho más el alinearse con alguna corriente interna de la empresa o postularse en luchas de poder. El líder y la propia empresa son sus únicos clientes, y lo ideal es que esta fidelidad no sea mercenaria.
  • La quinta, que canta suavemente. Las formas del estratega deben ser cuidadosas, y procurar un segundo plano. La comunicación que pudiera realizar y otros mensajes que procure el resto del cuerpo de la empresa deben armonizarse. Sus mensajes deben ser consistentes en el tiempo, haciendo comprensibles las reorientaciones. Es el líder el protagonista de la comunicación, salvo que delegue explícitamente una tarea “evangelizadora”.

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PD. En el primer comentario a este post, Nacho Gallego hace una nueva interpretación de las 5 condiciones, que me ha parecido valiosa. Aborda en general las características de los visionarios que logran que las propias personas, las empresas o los sistemas humanos en general evolucionen. Reproduzco su comentario aquí:

Gracias, me ha gustado mucho el post. Es un hermoso canto para comprender que todos los aspectos de la evolución están relacionados, ya sea evolución personal, empresarial, o del tipo que sea. Y a personas como yo, que nos dedicamos a la utopia creativa, este post nos dota de un poco más de energía. Las 5 condiciones con mis palabras:

– Una empresa (o sociedad) se transciende a si misma buscando significados más altos, con la ayuda de visionarios y sus utopias. Desde artistas, pensadores, místicos, aventureros, soñadores, contadores de cuentos, inventores, …

– Un visionario trabaja con autonomía, sin ser juzgado, recibiendo recursos para ello, … lo que supone tener fe a largo plazo en lo que este sujeto puede aportar. Él no se deja influir por modas, aunque se permite el lujo de charlar e influir en los demás, cuando le apetece hacerlo.

– Las leyes de la naturaleza, la visión integradora más allá de todas las disciplinas, la intuición espiritual, … todo ello corre por las venas de estos visionarios. Sin olvidarse del mundo, y a la vez, sin reducirse al mundo. Generando en su interior significados creativos, que sirven de cauce a la evolución y transformación de todas las obras del hombre.

– Poseen todos los colores, todas las ideologías, y todas las estrategias posibles. Saben que todo son puntos de vista de la misma realidad compleja. Son genios de la utilización creativa y libre de todos los recursos para crear generar procesos revolucionarios. Integran dentro de si todas las verdades parciales, y solo se mantienen alejados de las verdades que se creen «las únicas verdades».

– Fluyen por todos los sistemas humanos y empresariales, sin que se note su presencia. Pero allí están. Aman al mundo, y sutilmente conversan con él. Su voz es suave por fuera, y transformadora por dentro.

2017-07-26T10:55:36+00:0022 enero, 2006|3 Comentarios

3 Comments

  1. Nacho Gallego 22 enero, 2006 en 17:46

    Gracias, me ha gustado mucho el post. Es un hermoso canto para comprender que todos los aspectos de la evolución están relacionados, ya sea evolución personal, empresarial, o del tipo que sea. Y a personas como yo, que nos dedicamos a la utopia creativa, este post nos dota de un poco más de energía. Las 5 condiciones con mis palabras:

    – Una empresa (o sociedad) se transciende a si misma buscando significados más altos, con la ayuda de visionarios y sus utopias. Desde artistas, pensadores, místicos, aventureros, soñadores, contadores de cuentos, inventores, …

    – Un visionario trabaja con autonomía, sin ser juzgado, recibiendo recursos para ello, … lo que supone tener fe a largo plazo en lo que este sujeto puede aportar. Él no se deja influir por modas, aunque se permite el lujo de charlar e influir en los demás, cuando le apetece hacerlo.

    – Las leyes de la naturaleza, la visión integradora más allá de todas las disciplinas, la intuición espiritual, … todo ello corre por las venas de estos visionarios. Sin olvidarse del mundo, y a la vez, sin reducirse al mundo. Generando en su interior significados creativos, que sirven de cauce a la evolución y transformación de todas las obras del hombre.

    – Poseen todos los colores, todas las ideologías, y todas las estrategias posibles. Saben que todo son puntos de vista de la misma realidad compleja. Son genios de la utilización creativa y libre de todos los recursos para crear generar procesos revolucionarios. Integran dentro de si todas las verdades parciales, y solo se mantienen alejados de las verdades que se creen «las únicas verdades».

    – Fluyen por todos los sistemas humanos y empresariales, sin que se note su presencia. Pero allí están. Aman al mundo, y sutilmente conversan con él. Su voz es suave por fuera, y transformadora por dentro.

  2. Lula T. 24 enero, 2006 en 23:32

    Bonita utopía pero después de una vida dedicada a la innovación puedo asegurar que el pájaro solitario se muere de hambre y de frió y que su canto es el canto del cisne.
    El pájaro solitario, vuela alto, tan alto que está fuera de contexto
    No sufre compañía, aunque sea de su naturaleza porque nadie quiere que lo relacionen con él
    Pone el pico al aire porque nadie le da recursos
    No tiene determinado color, porque no tiene filiación ni protectores
    Canta suavemente para no parecerse a lo grajos

    No hay pájaros solitarios, hay pájaros amiguetes, que vuelan bajo para pillar, siempre en compañía, que se reparten los cromos, que son seguidores del mismo equipo de fútbol y que chillan como cuando estaban en el patio del colegio.

    Lamento ser negativa pero en esto no tengo ninguna esperanza aunque afortunadamente existe vida, alegría e ilusión fuera de las empresas.

  3. Eduardo 30 enero, 2006 en 22:20

    Pero, ¿estais hablando de gurus? ¿De los famosos y extinguidos gurús, que aparecieron despues de los estrategas de Kenichi Ohmae y que perecieron despues de una moda como otra cualquiera?

    Si, no es asi, entonces no me he enterado del post.

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