conversaciones2021-03-08T20:17:26+00:00

Conversaciones 1:1

Parar a pensar de forma eficaz

En el futuro, 2021 será recordado como un año esencial por muchas empresas. Es momento de redefinirse, tomar decisiones, y alinearse tras “el por qué” de lo que hace única a la empresa. En contraste, aquellos que lleguen tarde a los cambios verán limitadas sus posibilidades.

¿Qué distinguirá a las empresas ganadoras? Haber mantenido a tiempo conversaciones inteligentes y efectivas.

Los temas son numerosos: tanto externos como internos. La digitalización, los nuevos clientes, los ecosistemas, la estrategia basada en capacidades, el talento en el mundo post-covid, la resistencia al cambio, la gestión de la diversidad… El objetivo de estas conversaciones no es ilustrarse, sino conseguir la “simplicidad al otro lado de la complejidad”, para que la acción correcta fluya: qué mensaje lanzar, qué recurso apalancar, qué reducir o ampliar, cómo hacerlo.

La conversación que falta

El objetivo es crear conjuntamente un pensar nuevo, una hoja de ruta hacia la empresa de mañana, en una asociación temporal y plena. Para ello no basta con llevar a ellas nuevas ideas, sino generar, continuar, crear. Por eso estas conversaciones mezclan cualidades de asesoramiento con otras más propias del diseño estratégico, la comunicación o del coaching.

Dónde encontrarla

Creo que un CEO o director general puede encontrar esas conversaciones desde la confianza con otros líderes. En mis años de colaboración con iniciativas como la Fundación Cre100do sigo observando el poder de la conversación desinteresada entre camaradas, que ayudan a inspirar y a unir los puntos. En conversaciones personales o en foros, sin duda aparecen claves útiles desde la experiencia y sintonía.

Lo que yo ofrezco es un complemento como acompañamiento profesional, bien puntual o con una regularidad asociada al ritmo de los cambios. Es una forma de preservar el largo plazo frente a día a día, tanto en el rol personal como en la ruta colectiva. Aquí defiendo que este rol de advisor cualificado precisa agrupar esas dos dimensiones: la del liderazgo y la estratégica. Es decir, alguien que sea estratega personal y estratega empresarial a la vez, y que tenga un método.