Pequeños emprendedores

Tarde de cine y me encuentro una exposición de dibujos de niños. Les proponen «jugar a ser empresario», que dibujen su propuesta. Es un concurso iniciativa del ayuntamiento de Majadahonda llamado “Dibuemprende” para los alumnos de Primaria del municipio.

Interesantísmo comprobar qué piensan los pequeños sobre la empresa, y cómo cambian las iniciativas según la edad. Casi me atrevo a decir que perdemos cualidades según avanza ésta… así que algo nos pueden enseñar.

Los más pequeños (de 6 a 8 años ) son un crack. En primer lugar, y esa es una fuente de grandes innovaciones, son grandes observadores de sus propias necesidades:

  • Una propuesta repetida por varios niños: mochilas voladoras. Sospecho que hasta que se imponga una enseñanza más interactiva, los niños soñarán con quitarse ese peso de encima.
  • La máquina de hacer deberes!
  • Robots que les limpian, juegan con ellos y les ayudan a hacer los deberes (algún padre debería sentirse culpable)
  • Un pulpo que pela fruta
  • Un puesto de perritos calientes al lado del colegio
  • Una empresa de canguros que lleva a los niños de ida y vuelta a la guardería

 

Como los mejores emprendedores, los más pequeños son finos detectores de las inquietudes reales de nuestro tiempo. Con 6 años tienen ya un business case para  «la tienda de sonrisas» o las «chispas contra el mal humor» (Gonzalo, 6 años). Espero que los desarrollos eviten los efectos negativos del Prozac o del electroshock. El boom inmobiliario hace que otro niño de seis años imagine una «empresa de obras», dedicada, parece ser, a «hacer obras», no casas. Diferencia sutil, pero no inconsistente con lo que han hecho algunos desaprensivos. Otros proponen soluciones al problema del suelo: fabricar las casas en árboles o en nubes (yo ya las he visto en ambos sitios).

Algunos no olvidan estimar el precio de venta de los productos (algo que muchas veces he visto descuidar en mi experiencia como tutor de creación de empresas en el IE). Si estos chicos tienen éxito, los deberes de inglés te pueden salir por 3 €, un «hada viva» sale por 30 €, y una «guitarra viviente» (de oferta) a 700 €. Apadrinar a un animal salvaje, a unos 10 € el fin de semana.

Fantasía. Otro patrón más esperable de los pequeños es ver empresas inspirándose en cosas próximas o atractivas pero de difícil factibilidad a priori: «empresa de muñecos de nieve», «empresa de plastilina» o un ratoncito pérez que regala joyas (que supongo que desbancará al actual por dumping) o una empresa de zapatillas o donuts voladores. Ellos son niños, pero he visto propuestas menos realistas pero que parten del mismo sesgo: algo que suena bien tiene que ser negocio. Aún recuerdo la época de los «marketplace»…

Hay en cambio que distinguir propuestas a priori imposibles pero que tienen un gran poder de evocación: no salen cosas mejores en las dinámicas de grupo corporativas. Fabricar montañas en Egipto, montar una  empresa «pinta lagartijas», fabricar guitarras vivientes o una empresa de buceo donde «el tubo es para respirar por la nariz, las aletas para escuchar música». Quiero resaltar una: la empresa de nombres de Alicia. Puede parecer absurdo ver a esas personas combinando y probando letras, pero es un negocio que existe.

Es curioso que a partir de 9 años, empiezan a acusar el entorno mediático: son varias las máquinas que pretenden controlar el clima. Una empresa que detecta desastres naturales. Hay aspiradoras que recogen la contaminación. Empresas de reciclaje…

En torno a 10/11, el sentido común ¿tristemente? se impone, y los niños dibujan cosas que creen que pueden ser: escritores, diseñadoras de moda, organizadora de eventos, astronauta de la ESA…  Todavía han de pasar años hasta que la mayoría quiera ser funcionario (post «operación manguitos«)

Mi favorito: Pero si alguno me pareció radical y hermoso es el hospital sin hospital: «la empresa de médicos al aire libre». La niña que es atendida mientras mira los peces de un río, y la acompaña su perrito. ¿Cuándo se adaptará la atención médica a los clientes, y renunciará a tratarnos como objetos, o peor, como infectos?

2017-08-03T20:02:19+00:0029 diciembre, 2007|8 Comentarios

8 Comments

  1. Ferran 1 enero, 2008 en 16:05

    Welcome back! 🙂

  2. Rafa 2 enero, 2008 en 12:16

    Yo también vi la exposición. Además de las ideas, me parece muy valorable que se intente hacer que los niños piensen en crear empresas. Seguramente esto no tenga mucho impacto por si mismo, pero estas iniciativas son las que pueden ayudar a que la figura del empresario se valore mejor (http://www.elblogsalmon.com/2007/12/08-quen-quiere-ser-empresario)
    Ya llegará el momento en que se olviden de la iniciativa y quieran ser funcionarios.

    Por cierto, gracias por volver.

  3. FerN 4 enero, 2008 en 0:32

    Sólo decir: «algunos no se acuerdan de lo que pasó, otros ni lo conocieron».

    Todavía tengo la esperanza de que este post no sea un oasis, aunque temo que no sea tan fácil como antaño.

  4. miguel 7 enero, 2008 en 11:43

    Yo tambien la he visto y me parece fantastico, ademas de fomentar la creatividad y la valoracion del empresario desde peques me ha llamado la atencion que siempre hay personas y especialmente parejas de chicos y chicas o pandillas mirando y comentando los dibujos y eso alqo querra decir no os parece.

    La entrega de premios va a ser el sabado 12 de enero a las 11,30 con una fiesta para todos. Pasaros se pasa verdaderamente bien y todos estamos esperando el concurso del a;o que viene.

  5. miguel 7 enero, 2008 en 11:44

    Yo tambien la he visto y me parece fantastico, ademas de fomentar la creatividad y la valoracion del empresario desde peques me ha llamado la atencion que siempre hay personas y especialmente parejas de chicos y chicas o pandillas mirando y comentando los dibujos y eso alqo querra decir no os parece.

    La entrega de premios va a ser el sabado 12 de enero a las 11,30 con una fiesta para todos. Pasaros se pasa verdaderamente bien y todos estamos esperando el concurso del a;o que viene.

  6. Alvaro Mendoza 13 abril, 2008 en 7:10

    Excelente iniciativa. Coincido con que el mejor es el de la empresa de médicos al aire libre. Los niños son fuente inagotable de creatividad. Todo publicista debería estudiarlos como fuente eterna de creatividad. Gracias por compartir.

  7. Pablo 28 octubre, 2008 en 12:30

    Estupenda entrada. A veces es muy interesante la creatividad que tienen los niños pequeños y pienso que los mayores deberíamos prestar más atención e incluso inspirarnos con las ideas que se le ocurren a los más peques.
    Un saludo.

  8. Adrian 25 mayo, 2010 en 20:11

    Muy buen post, me gustaría haber tenido la idea de ser emprendedor desde pequeño en lugar de que todos me aculturicen de que debería trabajar para otro más importante que yo, hace tiempo leí la siguiente entrada:

    http://riqueza101.com/10-senales-de-que-estas-hecho-para-ser-un-emprendedor

    Y me di cuenta de que trabajar para hacer creer un negocio que no es mio no tiene sentido, o al menos ya no le hallo sentido a esa idea.

Deje su comentario