DIALOGO ESTRATEGICO2019-08-07T06:51:53+00:00

Diálogo estratégico

Un liderazgo por delante del cambio

Estos son tiempos complejos que ponen a prueba lo que creíamos que sabíamos sobre estrategia y sobre gestión empresarial.

Cuando las viejas formas de estar, pensar y actuar de un sector no son efectivas, cuando las novedades o el ritmo se sienten como excesivos, cuando imitar mejores prácticas no garantiza el éxito, es el momento del cambio. Esperar es abonarse a las soluciones reactivas, las que se toman cuando no hay otra cosa que hacer. Eso no es estratégico.

Ese mundo complejo de hoy es también un mundo de posibilidades incrementadas. El trabajo del líder del cambio es multidisciplinar y retador. Necesita estrategia: saber dónde estar y dónde no, decidir cómo competir fuera y alinear las palancas que hacen cambiar las cosas dentro. Necesita presencia para logra una doble confianza: la de las personas en el proyecto y la de las personas entre sí. Necesita criterios para enfocar su atención y necesita autoliderazgo: él o ella también es parte del cambio.

Diálogo estratégico para líderes

Mi forma preferida de ejercer como advisor es el diálogo estratégico 1:1 con el líder. Son conversaciones que entrenan al líder para los retos de las distintas etapas del cambio, sostienen los desarrollos y ofrecen puntualmente contraste experto. Aúnan mis tres competencias: estrategia, coaching y training.

El cambio empresarial siempre tiene algo de “tirarse por un acantilado y construir las alas mientras se cae”. Como en el salto, no hay vuelta atrás. Sin embargo, hay una gran ventaja: el líder puede pulsar el botón de “pausa” para pensar qué hacer. “Encerrarse en el despacho a pensar” no es la mejor forma de emplear las paradas de este camino. El diálogo sí.

Mi trabajo es hacer que ese tiempo sea eficaz.

El diálogo estratégico es más rico cuanto más versátil y fundamentado. No es fácil encontrar a alguien que aúne experiencia en la gestión del cambio (tanto directiva como de advisor independiente), que ofrezca apoyo en el discurso y la comunicación, que sea experto en gestión estratégica y que esté al máximo nivel en coaching ejecutivo. En lugar de ofrecer una “talla única”, todo eso me permite adaptar la colaboración a cada necesidad.